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Masculinización facial

La masculinización facial reúne procedimientos quirúrgicos y clínicos para refinar detalles del rostro de los hombres trans. Gran parte de los cambios faciales corre a cargo de la testosterona, y los procedimientos complementan ese efecto: mentoplastia, implantes faciales y rellenos con ácido hialurónico. En la mentoplastia, el avance del mentón se calcula con radiografías y cefalometría.

Es capaz de cambiar la composición de la piel, inducir el crecimiento del vello, hacer retroceder la línea capilar (entradas) en pacientes predispuestos y aumentar la aposición ósea facial (ensanchar el rostro).

Algunos hombres trans pueden recurrir a procedimientos quirúrgicos o clínicos para refinar detalles que, sumados, pueden vincularlos de forma más clara a su género.

Mentoplastia

Es una técnica esquelética, de ejecución sencilla, que busca proyectar el mentón (punta de la barbilla) mediante cortes óseos y reposicionamiento con miniplaca y minitornillos de titanio. La cantidad de avance, es decir, de desplazamiento óseo, se calcula mediante estudios radiográficos y cefalometrías, en los que tenemos en cuenta, además de la posición de los dientes, la relación entre los maxilares y el rostro.

Mentoplastia

Implantes faciales

Con el desarrollo de materiales y técnicas de relleno facial a base de ácido hialurónico, los implantes faciales están perdiendo espacio. La técnica consiste en cirugías, realizadas normalmente por vía intrabucal, para colocar prótesis fabricadas en polietileno poroso o silicona médica que dan proyección al ángulo de la mandíbula, al mentón o a los cigomas (pómulos). La desventaja está relacionada con el coste del material, los riesgos de infección, los riesgos de desplazamiento y la necesidad de retirarlas con el tiempo.

Implantes faciales

Rellenos faciales

Son técnicas creadas para corregir surcos, arrugas y cicatrices mediante la inyección de sustancias bajo la piel, en el tejido subcutáneo y en los músculos, lo que disminuye su profundidad. Con el desarrollo de los materiales y de las técnicas de relleno, empezó a usarse en el contorno facial, con la posibilidad de lograr un cambio del patrón facial de un paciente. El ácido hialurónico es el principal material de relleno utilizado hoy en día. Podemos crear volúmenes en zonas localizadas que imitan prominencias óseas de forma rápida, sencilla y segura. El inconveniente es que el resultado no es permanente y requiere nuevas aplicaciones en periodos que varían según la zona donde se inyectó. Los pacientes que necesitan grandes aumentos de volumen se tratan mejor combinando lipoinjerto o técnicas de movilización ósea.

Rellenos faciales

Preguntas frecuentes

¿Por qué la masculinización facial quirúrgica es menos común?

Porque la mayoría de los cambios para una lectura de género masculina provienen de la testosterona, que cambia la composición de la piel, induce el crecimiento del vello, puede hacer retroceder la línea capilar y aumenta la aposición ósea facial.

¿Qué es la mentoplastia?

Es una técnica esquelética que proyecta el mentón (punta de la barbilla) mediante cortes óseos y reposicionamiento con miniplaca y minitornillos de titanio. El avance se calcula con radiografías y cefalometría.

¿Cuáles son las desventajas de los implantes faciales?

El coste del material, los riesgos de infección y de desplazamiento y la necesidad de retirarlos con el tiempo.

¿El relleno con ácido hialurónico es permanente?

El resultado del relleno no es permanente y requiere nuevas aplicaciones en periodos que varían según la zona. Los aumentos de volumen grandes se tratan combinando lipoinjerto o técnicas de movilización ósea.